
Hace un año, les decía que no hay nada más importante en mi vida que las personas que me quieren y que quiero. Es cierto, sin duda. Hay, sin embargo, mucho, y muy importante, además del amor que nos tenemos unos a otros. Tiene que ver con lo que somos, adentro de nosotros mismos, para nosotros mismos.
Hace algunos años le comentaba a Carmen Lucía que trato de vivir pensando siempre que es posible que mañana no quede nada de lo que hoy es. No lo logro siempre. No lo logro casi nunca, de hecho, pero trato de no suponer que todo lo que tengo es y será siempre así.
Encontré este poema de Rudyard Kipling (el autor del Libro de la Selva), que me parece que dice mucho mejor que yo lo que quiero decirles.
la están perdiendo -y te culpan por ello-;
si puedes confiar en ti cuando los otros dudan
pero logras sin embargo oír sus dudas;
si puedes esperar y no cansarte,
si no mientes cuando te vienen con mentiras
ni odias cuando eres odiado
y, aún así, no te las das de santo ni de sabio;
si puedes soñar -sin llegar a ser esclavo de tus sueños;
si piensas -pero no haces de pensar tu vida;
si te enfrentas al Triunfo y al Desastre
y das el mismo trato a esos dos impostores;
si soportas que tuerzan tus palabras verdaderas
para engañar con ellas a los tontos;
o ves romperse las cosas por las que has dado la vida
y te agachas a rehacerlas con lo que te queda;
si juntas todas tus ganancias
y te las juegas a cara o cruz,
y pierdes, y vuelves a empezar de nuevo,
sin mencionar siquiera lo perdido;
y si haces que tu corazón, tus músculos, tus nervios
te respondan cuando ya no son lo que eran,
y resistes cuando ya no te queda
sino la voluntad de resistir;
si hablas con multitudes y mantienes la honradez
y paseas con reyes sin perder la humildad:
si no pueden hacerte daño tus enemigos ni tus amigos
Si todo el mundo puede contar contigo -pero ninguno en exceso-;
si logras llenar cada minuto tirano
con sesenta segundos de camino andado,
tuya será la Tierra y cuanto en ella exista
y -lo que es más- serás un Hombre, hijo mío
Agrego, o corrijo, sólo para Dominique:
serás una Mujer, hija mía
No hay nada más importante que ustedes en mi vida. Nunca ha habido padre más orgulloso que yo. Lo juro.
Espero que siempre se sientan todo lo hombres y mujer que yo sé que son. Cuando no se sientan del todo bien con ustedes mismos, lean esto. Con se sientan demasiado bien, léanlo otra vez.
Feliz navidad mijos, los quiero mucho.

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